Yorgos Papandréu, el primer ministro socialista griego, lleva unos días un tanto inestable, por decirlo finamente. Ha vuelto locos, más aún si cabe, a todos los europeos y a parte importante del resto de los países del mundo.
La economía europea, y las bolsas más importantes, vivieron unos días de incertidumbre que no nos hace ningún bien en estos momentos.
Este hombre, en un ataque, no se sabe muy bien porqué, de locura política, puso en jaque a toda la Unión Europea con el anuncio de un referéndum sobre las ayudas pactadas en la cumbre europea del 26 de octubre. Tras las presiones recibidas, finalmente, siempre aposté por ello, lo ha retirado. Además, hace escasos minutos, en una votación muy ajustada, ha salvado el voto de confianza al que quiso someterse. Sin duda unos días muy intensos y muy convulsos para el político, para su país y para toda la UE.
Pero Grecia no se ha salvado, sigue en la cuerda floja. Papandréu anuncia un gobierno de unidad nacional, lo tendrá muy difícil, la oposición, con Antoni Samaras al frente, le pide que dimita y convoque elecciones ya. Además el país heleno recibirá 130.000 millones de euros de sus socios europeos y del FMI y se le condonará la mitad de su deuda a acreedores privados. Pero con estas medidas el problema solo gana tiempo, la solución definitiva está por llegar.
Aún queda mucho trabajo por delante. A la mala situación de Grecia se une Italia, a punto de ser intervenida y también tenemos una situación delicada en países como Portugal, Irlanda e incluso España.
En nuestro país, dentro de dos semanas tendremos Elecciones Generales, esperemos que el cambio de Gobierno que vaticinan todas las encuestas suponga un revulsivo económico y de confianza y la situación comience a mejorar, pero eso será motivo de otro post.
Buenas noches y buena suerte... ;)

Enhorabuena por tu blog. Espero contribuir en adelante con mi pequeño granito de arena a su mayor éxito. Como aficionado a la historia lo soy por tanto también de la economía, la política, y -en la medida de mis posibilidades- de la cultura en general,... Por ello estoy convencido de que ahora más que nunca hacen falta estas iniciativas para fomentar en la sociedad un estado de opinión más realista, sensato y constructivo; frente al progre imperante y políticamente correcto, que en mi opínión es mediocre, anacrónico, sectario y de confrontación, que nos debilita como sociedad y nos anestesia para afrontar los retos y convulsas vicisitudes que por desgracia se nos avecinan. No podemos permanecer callados viéndolas venir. Un abrazo.
Muchas gracias por tu comentario Catanapo.
Un abrazo